Servir con el Enfoque Correcto
Marta servía, pero su corazón estaba abrumado y molesto al ver que su hermana no la ayudaba (Lucas 10:40). En el servicio ministerial o comunitario, es fácil caer en la queja al compararnos con los demás, cansándonos y perdiendo el gozo de nuestra salvación.
Para servir sin resentimiento, debemos recordar que todo lo que hacemos es como para el Señor y no para los hombres. El servicio genuino no se alimenta del aplauso ni se desmotiva por la falta de ayuda ajena; se sostiene en el amor y agradecimiento a Dios.
La Motivación del Corazón de Siervo
“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa...” — Colosenses 3:23-24
Examina tus motivaciones hoy. Sirve con alegría y libertad, sabiendo que tu labor en Dios no es en vano y que tu Padre que ve en lo secreto te recompensará.