Los Tiempos de Dios y su Propósito
Cuando Jesús supo que Lázaro estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba (Juan 11:6). Marta y María clamaban por sanidad, pero Jesús esperó a que Lázaro muriera para realizar un milagro mayor: la resurrección. A veces Dios retrasa intencionalmente su respuesta para mostrar su soberanía.
Nuestras oraciones suelen exigir respuestas instantáneas de acuerdo a nuestra perspectiva limitada. Sin embargo, los retrasos de Dios no son rechazo; son plataformas preparadas para manifestar su gloria a un nivel mucho mayor del que imaginábamos.
Esperando con Expectativa de Fe
“¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?” — Juan 11:40
Si sientes que tu milagro se ha demorado y la situación ya parece "muerta", no pierdas la esperanza. El Dios que resucitó a Lázaro sigue teniendo la última palabra sobre tu vida y tu familia.